Mirada Transpersonal

Somos mucho más que nuestra biografía, nuestros pensamientos, nuestras emociones o las experiencias que han marcado nuestra vida. Todo ello forma parte de nosotros, pero no define necesariamente la totalidad de quienes somos.

La mirada transpersonal me permite acompañarte  integrando tus dimensiones física, emocional, mental y espiritual. Trabajamos con nuestra historia, nuestras heridas, nuestros vínculos y condicionamientos, pero ampliamos la conciencia para atender también a aquello que nos trasciende: la búsqueda de sentido, la intuición, lo simbólico, lo sutil y la experiencia de conexión con algo mayor que nosotros mismos.

Para mí, la espiritualidad no exige adoptar una creencia determinada. Puede manifestarse de muchas maneras y pertenece a la intimidad de cada persona. Me interesa como una dimensión de la experiencia humana que nos ayuda ante el interrogante sobre quiénes somos, qué sentido tiene aquello que vivimos y desde qué lugar queremos relacionarnos con nuestra propia existencia.

La mirada transpersonal tampoco pretende elevarnos por encima del dolor ni utilizar lo espiritual para evitar aquello que necesitamos afrontar. No trascendemos nuestra historia negándola; la atravesamos, la comprendemos y la integramos. Desde ahí dejamos de identificarnos únicamente con nuestras heridas, nuestros miedos o los personajes que hemos construido para desenvolvernos en la vida.

En este trabajo tienen cabida la palabra y la emoción, pero también el cuerpo, el silencio, la meditación, la respiración, las imágenes, los símbolos y aquellas experiencias internas que no siempre necesitan ser explicadas para resultar profundamente significativas. No se trata de convertirte en alguien diferente, sino de ampliar la conciencia de quién eres.

Integremos nuestra historia sin quedar limitados por ella y reconozcamos también esa dimensión profunda y esencial que nos sustenta.